jueves, 2 de agosto de 2012

Villazón, Bolivia


Año 1998. Villazón, Bolivia.

Cruzar la frontera a pie.
Un paso aquí, y al siguiente no.
Abrir una ventana por donde verse a lo lejos.
Mudar el foco, pisar otra tierra.
Pararse en una esquina y evaluar al sol.
Apreciar las líneas improvisadas de la multitud.
Caminar entre matas, mirar a contraluz.
Efluvios suspendidos sesgan el pasado.
Se perdió la piel entre los puestos del mercado.
Detenerse ante un cardo cobijado por escombros.
Y es la palma desnuda de la mano,
sobre un muro de textura silenciosa,
quien transita el barro inserto en el adobe.

1 comentario:

  1. Salir de Villazón también es aventura digna de contarse. Todo Bolivia en realidad.
    Besos,
    Sol

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