domingo, 30 de septiembre de 2012

La Carolina, San Luis, Argentina


Año 1993. La Carolina, San Luis, Argentina.

El desafío de contar los pasos del camino.
Ejercicio estático de cuerpo entero.
Completar un inventario cromático de cielos.
Recordar todos los soles y dibujar sus nubes.
Catalogar los aromas según su linaje histórico.
Recrear las maquetas del júbilo y la amargura.
Ser cada uno de los días vividos, fulgor y tiniebla.
Extrañarse ante el espejo de hoy, solo apto
para devolver una forma de esta dimensión.
Avizorar con ansias el pasado: oráculo invicto.
Marchar firme durante años hasta percibir
el inmenso círculo recorrido.

jueves, 27 de septiembre de 2012

Guanajuato, México


Año 1998. Guanajuato, México.

Quietud absorta.
Atinar a permanecer.
Se sabe, la dificultad.
Preguntarse por qué.
El desamor, la angustia.
Alegrías recordadas.
Huecos en el estómago.
El sentido de resistir
se estrella en el vacío.
Imperan las sombras
teñidas de pírrico triunfo.

viernes, 21 de septiembre de 2012

Istmo Ameghino, Península Valdés, Chubut, Argentina


Año 2011. Istmo Ameghino, Península Valdés, Chubut, Argentina.

Última escala antes del desierto.
La tripa se inquieta, el cuello se tensa.
Acatar una orden difusa e irrevocable.
Marchar, perseguir la distancia.
No saber si alguien aguarda al otro lado.
Equipaje enmarañado de aturdida memoria.
Quedarán fotos viejas que el tiempo olvidará.
Seguir hasta ser tan solo un silbido de viento
entre espinosos matorrales de estepa,
apagándose con cada nuevo paso.
Quién fue el gracioso que nos puso aquí.
Trago salado de arena y el mar que no llega,
nunca.

martes, 18 de septiembre de 2012

San Lorenzo de El Escorial, España



Año 2001. San Lorenzo de El Escorial, España.

Niños revolotean con disciplina de enjambre.
Sobre una cancha de rigurosos límites imaginarios,
el alboroto persigue al vaivén incierto de la pelota.
No hay maravilla arquitectónica capaz 
de distraer al delantero de su disparo.
Siglos constructivos se conforman
con ser meros espectadores de piedra.
Pero esa fachada de columnas y capiteles,
adusta en su áspero reclamo de madurez, 
aguarda agazapada su turno. 
Sabe de la infalible existencia de un árbitro
muñido de un viejo y decrépito reloj de arena.
Será él quien pite el final del partido y
mande a los jugadores a pasar por su puerta,
crecidos y responsables, conminados a ocupar 
sus resignados escritorios de soledad.

miércoles, 12 de septiembre de 2012

Real de Catorce, México


Año 1998. Real de Catorce, México.

Pueblo abandonado a la vera del desierto.
Entrañas de jolgorio despojadas, hoy yace,
inmóvil ante la nada, arrumbándose solo.
Deambulan animales tristes, como extraviados.
Un velo de resignado martirio tiñe las calles.
Agazapadas tras maltrechas ventanas,
secas miradas de páramo vigilan el silencio.
Existe el desafío de observar, por un tiempo,
el sitio donde el aire danza sobre la arena.
Quien soporte lo suficiente, verá llegar al galope,
a esos primeros fusilados, catorce forajidos,
inmortalizados en el alias del pueblo y precursores 
de esa tan mexicana costumbre de morir.



lunes, 10 de septiembre de 2012

Villa Ventana, Buenos Aires, Argentina


Año 2011. Villa Ventana, Buenos Aires, Argentina.

Comunión de pareja a través del verbo.
Estado ingrávido del tiempo presente:
la realidad es hoy revisión del pasado
y un futuro de aristas por evaluar.
Flujo primario de raíz corriente:
lazos, anhelos, angustias, reproches.
Reflujo purificador de cuño cósmico:
linajes, senderos, entrañas, destinos.
Ejercicio de descubrimiento en espejo.
Lenta fusión de una completud escindida.
Fortaleza nacida en la amalgama del enlace
y deudora de las deidades del corazón.

miércoles, 5 de septiembre de 2012

París, Francia


Año 1995. París, Francia.

Sintonía de bar entre viajeros de paso.
Fraternidad cosmopolita botella de por medio.
Idiomas discordes facilitan la comunicación.
El avance de la noche afila las percepciones.
Baja la cortina y el escenario se muda a la calle.
Cofradía bullanguera, mezcolanza vociferante.
En el andar, arremete el cariño y brota la carcajada.
Los pulmones quedan chicos para respirarlo todo.
Es el cuerpo, autárquico, quien puja por bailar:
se ensaya un pas de chat sobre la cebra peatonal,
se entona, a voz en cuello, el himno nacional.
Y en el gramo de consciencia remanente,
el alma saborea por un rato, ser un crápula de París.

domingo, 2 de septiembre de 2012

Pompeya, Italia


Año 1995. Pompeya, Italia.

Un día la noche se impuso y la luz fue ceniza.
De pronto, toda rencilla quedó olvidada,
fue superflua la propiedad y caduca la jefatura.
Asfixiante hecatombe de puño atronador.
Persecución voraz, sin tregua, distinción ni ley.
Señorío infernal en un gobierno del desmadre.
Comenzó un viaje hermanado hacia las tinieblas.
Paciente espera bajo la tierra, horas o milenios.
Y otro día,  volvió la luz con su agasajo de aire.
Cobró sentido el martirio soportado:
perdurar como testimonio del haber florecido,
ser viva evidencia de un pueblo de esplendores.
Y aunque más no sea en una procesión de espectros,
escuchar otra vez esa tenue melodía de las risas del ayer.